Mercedes creció en el campo, viendo a su madre trabajar la tierra. Aquella experiencia la marcó profundamente. Hoy, desde su comunidad en Pariacoto, promueve la agroecología como alternativa real frente al monocultivo y al uso indiscriminado de agroquímicos. Junto a su familia y aliados estratégicos, ha creado una finca educativa, genera empleos locales y capacita a otros agricultores.
Tierra Amada participa en ecoferias, lidera la Comunidad Slow Food de Ancash y ha sido reconocida por su aporte a la seguridad alimentaria y al rescate de especies nativas. Su trabajo demuestra que una agricultura sana, rentable y comunitaria es posible.

